Más de cuarenta vecinos de Loma Verde se autoconvocaron, preocupados por los crecientes casos de inseguridad

A raíz de los casos de robos de distinta índole ocurridos en las últimas semanas, tanto del lado de colectora oeste como en la zona de colectora este, más de cuarenta vecinos se reunieron en instalaciones cedidas por la agrupación Gaucha “El Molino”, ubicado en la intersección de Nicolás Repetto y Conscripto Águila a fin de elevar distintas inquietudes a las autoridades policiales y municipales, con la esperanza de conseguir respuestas y acciones a corto plazo que permitan vivir el día a día con mayor tranquilidad, cosa que últimamente no está ocurriendo.

La Sra. Marcela Ferrante, una vecina de la calle Junín tomó la iniciativa de formar un grupo de whatsapp que ya sobrepasa los cincuenta integrantes, siendo a través de este medio la voz convocante para que los habitantes de Loma Verde, la mayoría de barrio Santa Marta (que incluye las calles Nicolás Repetto, Alfredo Palacios, Conscripto Águila, Ricardo Rojas, Junín, Lisandro de la Torre y Colectora Este) pudieran aportar ideas para transmitirle a los responsables de la seguridad en la zona, motivo por el cual concurrieron a dicha reunión el último domingo 9 de abril.

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Los casos que se conocieron van desde entraderas a domicilios (como el ocurrido en la calle Conscripto Águila mientras una señora estaba sacando su vehículo, momento en el cual entraron tres delincuentes a su casa); dos hogares más (cuyas puertas fueron violentadas mientras la familia yacía en su interior), dos robos de automóviles sobre calle Los Cerros, hurtos menores a comercios, y hasta vehículos violentados para sustraer elementos de su interior como un estéreo, la batería y otros, aprovechando la falta de luminarias en la vía pública.

Entre los puntos salientes que acordaron estos vecinos para ser presentados a las autoridades policiales a modo de petitorio figuran: la posibilidad de aumentar fundamentalmente la prevención a través de la posibilidad de establecer postas policiales, conocer puntualmente la frecuencia de patrullajes de móviles e incorporar charlas de prevención; en cuanto a las autoridades municipales, se les informará cuáles son las zonas de riesgo donde se solicitará aumentar la presencia policial (por ejemplo la Escuela Nro. 3, el Jardín de Infantes, las pasarelas y la zona de los comercios, lugares elegidos por distintas personas para juntarse y tomar bebidas e ingerir otros conocidos elementos en horas de la madrugada), además de pedir información acerca de cómo funcionan en otros barrios los botones antipánico y las alarmas comunitarias.

En cuanto a la responsabilidad de los vecinos, los mismos sacaron como conclusión que sería un gran aporte que todos mantuvieran los cercos podados para aumentar la visibilidad, desarrollar un protocolo de alerta frente a situaciones sospechosas y la posibilidad (permiso mediante) de colocar carteles en los frentes de las casas con la inscripción “Vecinos en Alerta”, buscando desalentar a quienes deseen cometer un hecho delictivo.-

 

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